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«Cuando se daña el bienestar se daña la salud mental»

SALUD MENTAL ESPAÑA participa en la jornada "Salud Mental: la pandemia silenciosa" organizada por EL ESPAÑOL, Invertia y AXA, en la que se puso de manifiesto la necesidad de invertir en la prevención, atención y promoción de la salud mental

Inés Sabanés, Ángela Milla, José Andrés Gómez, Nel González Zapico y Javier Urra.

Inés Sabanés, Ángela Milla, José Andrés Gómez, Nel González Zapico y Javier Urra.

08/02/2022

El 8 de febrero se celebró el encuentro “Salud Mental: la pandemia silenciosa”, organizado por EL ESPAÑOL, Invertia y AXA, moderado por José Andrés Gómez, redactor jefe de Ciencia y Salud. En el debate participaron Nel González Zapico, presidente de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA, Ángela Milla, directora de Salud y Bienestar de AXA Seguros España; Inés Sabanés Nadal, miembro del Congreso de los Diputados de España por Mas País – Equo; Javier Urra Portillo, psicólogo y escritor, y.

El cantante Rayden intervino de manera virtual al inicio de la jornada y contó que él mismo tuvo un problema de salud mental y cómo gracias a la terapia pudo conocer herramientas que le sirvieron de ayuda. Además, lanzó el mensaje de que “poder hablar de salud mental con normalidad es el principio de todas las victorias”.

¿Cuál es el contexto? Las personas participantes aportaron su visión acerca de qué hay detrás del desarrollo e incidencia los problemas de salud mental en nuestra sociedad. Todas ellas apuntaron a factores sociales, tales como el modo de vida o la cultura.

Nel González, diferenció dos niveles clave para la salud mental, de un lado la actitud, y del otro la cultura social: “estamos hablando de salud mental y no estamos hablando de bienestar, y el bienestar es la razón primera que, cuando se daña, puede dañar a la salud mental”, señaló. “El bienestar tiene mucho que ver con la economía, con la participación, con la integración social…”, dijo, y alertó que “caminamos hacia la deshumanización social”. Además, quiso denunciar la falta de recursos para la atención como otro de los grandes déficits para la salud mental de la población. “En una familia surge un problema de salud mental y buscan, llaman y llaman a puertas, y no encuentran nunca una respuesta adecuada”, señaló.

“Lo que nos pasa tiene que ver con nuestro modo de vida, nuestra forma de organizar el tiempo, con las exigencias, etc.”, manifestó Inés Sabanés“Hay condicionantes sociales a los que toca dar respuesta a la política”, expresó, “la Estrategia nacional de Salud Mental es un avance, pero es insuficiente, se necesitan capas de tratamiento transversales”. Por su parte, Javier Urra puso sobre la mesa la idea de la “precarización de la existencia”, y otros factores que considera desencadenantes, como el desempleo o los problemas que se dan en la infancia, indicando que “antes de la pandemia ya estábamos desbordados”. Para Ángela Milla, la incertidumbre, el preguntarse “qué me va a pasar”, también es algo a tener en cuenta, en particular tras la irrupción de la pandemia del COVID-19.

El presidente de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA reclamó que la salud mental sea una “prioridad en la agenda política”, ya que “la atención a la salud mental es un derecho humano y social”“Hace falta mucha inversión, no gasto”, recalcó, “todo euro que se gaste en salud mental es una inversión a futuro”.

La mesa de debate coincidió en dos pilares fundamentales: la necesidad de prevención y de concentrar mayores esfuerzos en la educación emocional desde la infancia. Nel González consideró que la promoción de la salud mental también debe ser una labor de Estado y que “debemos hacer pedagogía con la población en general”. Asimismo, recordó que desde SALUD MENTAL ESPAÑA se lleva años reclamando la implantación de una asignatura de educación emocional en las aulas que promueva el “autoconocimiento” y que deje traslucir el concepto de que “la vida puede ser cruda en un momento dado”.

Respecto a la situación de la infancia, Javier Urra llamó la atención sobre el peso de las discriminaciones que recaen sobre los y las menores, “un niño trans tiene ocho veces más probabilidad de suicidarse que uno que no lo es”, dijo.

José Andrés Gómez preguntó a los y las ponentes acerca del papel que se espera de las empresas en materia de salud mental. González Zapico subrayó la conveniencia de que desde las empresas se intervengan las causas de los ambientes laborales “tóxicos”, se promueva la conciliación y el bienestar, y reivindicó “que los sindicatos se comprometan en este tema y que los recursos humanos de cada empresa tengan formación, información y cuiden la salud mental de la gente”.

También se trató el tema del estigma y de las barreras que encontramos las personas a la hora de pedir ayuda. A este respecto, Nel González recordó que el estigma a la salud mental siempre ha existido. “Hay cambio generacional, y pasan los siglos, y sigue existiendo el mismo estigma”, señaló, y recomendó “recurrir cada vez más al testimonio en primera persona” como fórmula para ir debilitándolo.

Frente a la cultura de la vorágine, de las prisas y de las exigencias, Nel González urgió a “recuperar la dimensión humana” y trabajar la resiliencia desde la perspectiva de la esperanza, “después de hoy, llega mañana, y todos los días amanece”.

En la parte final del coloquio, el presidente de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA aprovechó para celebrar el anuncio de la puesta en marcha del teléfono de atención a la conducta suicida “que todavía no está operativo”, aclaró. Un gran instrumento que, según afirmó, “en países como Finlandia supuso la reducción de los suicidios consumados en un 38%”.

Para cerrar la jornada, el moderador recordó los datos aportados por el Gobierno cuando se anunció el Plan de Acción 2021-2024 de Salud Mental y COVID-19. “El 10,8% de la población ha consumido tranquilizantes, relajantes o pastillas para dormir, y el 4,5% ha consumido antidepresivos”, apuntó, y pidió una valoración acerca de este hecho, planteando cómo podemos “vacunarnos” ante esta pandemia silenciosa. González Zapico destacó que el problema es la falta de recursos, “hace falta una atención primaria potente, bien dotada”, y que debemos interiorizar que la salud mental es “cosa nuestra”, declaró, y sostuvo que desde el Estado “se debe hacer una labor de pedagogía y de promoción de la salud mental” y, sobre todo, diseñar políticas que doten de recursos económicos a estas necesidades.

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