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COMUNICACIÓN

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La Fundación Secretariado Gitano y el Ministerio de Educación y Formación Profesional presentan el Estudio piloto exploratorio sobre la segregación escolar del alumnado gitano

- Casi el 50% del alumnado gitano de la muestra está escolarizado en centros segregados.

19/09/2022

La Fundación Secretariado Gitano (FSG), en colaboración con el Ministerio de Educación y Formación Profesional, ha presentado esta mañana, en el Ateneo de Madrid, los resultados de un Estudio piloto exploratorio que analiza la segregación escolar del alumnado gitano en seis ciudades españolas: Sevilla, Almería, Alicante, Valladolid y algunos distritos de Madrid y Barcelona.

El acto ha sido inaugurado por el director general de la FSG, Isidro Rodríguez y la subdirectora general de Evaluación y Cooperación Territorial del Ministerio de Educación y Formación Profesional, Purificación Llaquet. A continuación, desde el departamento de Educación de la FSG se presentan los principales resultados del Estudio y, seguidamente, se celebran dos mesas de trabajo: una de Reacciones al Estudio, con representantes de la administración pública española y europea, y otra Mesa de Diálogo con personas expertas y representantes de la sociedad civil. La Clausura corre a cargo de Mónica Domínguez, directora general de Evaluación y​ Cooperación Territorial del Ministerio Educación y Formación Profesional y Sara Giménez, presidenta de la FSG.

El estudio realiza un análisis cuantitativo sobre el fenómeno de la segregación escolar del alumnado gitano, con el objetivo de visibilizar una realidad específica que pone de manifiesto la desigualdad educativa del alumnado gitano y con ello, impulsar la toma de una serie de medidas y actuaciones adaptadas para revertir y prevenir los procesos de segregación escolar.

A día de hoy, el conocimiento sobre la segregación escolar del alumnado gitano es muy limitado: contar con datos es fundamental para conocer una realidad oculta y poder impulsar medidas que la aborden con eficacia. Este estudio contribuye, por tanto, a arrojar luz sobre esta realidad, señalando algunas pautas sobre la posible dimensión de la segregación escolar del alumnado gitano y los factores que están afectando a las trayectorias escolares de una parte de este alumnado.

La segregación escolar vulnera el derecho a la educación y a la legislación vigente, afecta negativamente a la calidad y al rendimiento escolar y tiene un claro impacto en el fracaso escolar de niñas y niños. Y en el caso específico de la infancia gitana, reduce significativamente sus oportunidades de avance y progreso social.

Dada la complejidad de abordar la segregación en las escuelas, esta cuestión solo ha empezado a ser centro de interés en la agenda política de los últimos años. La nueva Ley Orgánica de Educación, LOMLOE, que entró en vigor en enero de 2021, incorpora ya en su articulado medidas concretas, tanto para revertir, como para evitar la concentración de alumnado en situación de vulnerabilidad. Lo hace incluyendo medidas relativas a la admisión en los centros y con criterios que regulan esa admisión, con la finalidad de conseguir equilibrar las puntuaciones de acceso y evitar un uso restrictivo por parte de algunos centros. Además, especifica que debe haber una igualdad en la aplicación de las normas de admisión, tanto para los centros públicos como concertados.

También desde las Comunidades Autónomas empieza a legislarse en esa dirección, ya sea a través de la ordenación de la admisión en centros y/o con programas encaminados a apoyar a los centros segregados.

Resultados del Estudio

El estudio se ha llevado a cabo con una muestra de 138 centros escolares en los que estudian 6.563 alumnos y alumnas gitanos de un total de 75.804.

Según los datos analizados, cinco de cada 10 alumnos gitanos y gitanas de la muestra están escolarizados en centros segregados (>30 %) y cuatro de cada diez, en centros de segregación severa y extrema (>42,8%).

El origen étnico es un factor que condiciona y agrava las bajas condiciones socioeconómicas. Esta idea coincide con lo expuesto por algunos autores que hablan de la existencia de una segregación étnica específica, ligada a otros tipos de segregación como la socioeconómica, que contribuye a una reproducción social que perjudica a los más vulnerables.

Sobreestimar el volumen de alumnado gitano en las aulas, es una tendencia que recoge también el Estudio. Muchos colegios con niveles de segregación por debajo del 30% perciben un número de alumnos y alumnas gitanos alto, probablemente por la necesidad de formación específica para afrontar la práctica docente con este alumnado.

Se constata también que el alumnado gitano tiene trayectorias escolares muy cortas si está en un centro segregado, tendiendo al abandono en torno a 2º de la ESO.  Sin embargo, tiene más probabilidad de continuar con estudios posobligatorios si la escolarización se produce en centros no segregados.

El margen de decisión de las familias para elegir centro, cuando el alumno o alumna ha asistido a un CEIP segregado, es menor que si ha estado escolarizado en uno no segregado o con baja concentración. Según el Estudio, esto apoya la idea de que no siempre tener una zona amplia de elección conlleva una equidad en la asignación de centro. Las familias con menor capital social y económico, suelen ser las que tienden, en mayor medida, a elegir centros más próximos a su lugar de residencia, entre otros condicionantes.

La puesta en marcha de proyectos/medidas innovadoras para combatir la segregación no parece reflejarse en una mayor atracción de nuevos perfiles hacia estos centros para generar mayor diversidad, aunque sí existen casos de éxito a nivel individual.

La escasez de respuesta legislativa hasta el momento, el efecto composición, junto con la “huida” de las escuelas de otros sectores sociales con mayor poder adquisitivo o lo que se conoce como (white flight), son algunos de los elementos ampliamente estudiados, que podrían explicar esta dificultad para invertir la situación de los centros segregados, a pesar de implementar metodologías innovadoras e incluso incorporar algún tipo de medidas reguladoras ad hoc, como han hecho o están haciendo, por ejemplo, Cataluña, Castilla y León o la Comunidad Valenciana.

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